La administración Trump ordenó a Anthropic desconectar sus modelos más avanzados para impedir su uso por parte de ciudadanos extranjeros. La compañía acató la directiva pero la calificó de «malentendido» y anunció que espera restablecer el acceso cuanto antes (Fuente Securityweek).
Apenas días después de su lanzamiento público, Claude Fable 5 y Mythos 5 desaparecieron de los servidores de Anthropic. La compañía anunció el viernes 13 de junio de 2026 que desconectó ambos modelos de inteligencia artificial para cumplir con una directiva del gobierno de Donald Trump destinada a impedir su uso por parte de ciudadanos extranjeros, en lo que representa el paso más significativo del gobierno de EE.UU. hasta la fecha para restringir el acceso a los modelos de IA más avanzados.
En un comunicado, Anthropic dejó en claro que la obediencia no implica acuerdo. La empresa señaló que recibió la directiva el viernes por la tarde, sin que se especificaran las preocupaciones de seguridad nacional que la motivaron, y que considera que el gobierno debería tener la capacidad de bloquear despliegues inseguros «como parte de un proceso estatutario que sea transparente, justo, claro y basado en hechos técnicos», condiciones que según la compañía esta acción no cumple. Anthropic calificó el episodio de «malentendido» y expresó su esperanza de restablecer el acceso a los modelos cuanto antes.
El Departamento de Comercio no respondió de inmediato a las consultas de los medios sobre el asunto.
La medida llega diez días después de que el presidente Trump firmara una orden ejecutiva que establece un marco para que el gobierno federal evalúe los riesgos de seguridad nacional de los sistemas de IA más avanzados durante hasta un mes antes de su lanzamiento público, con participación voluntaria de los desarrolladores. La desconexión forzada de Fable 5 y Mythos 5 sugiere que la Casa Blanca está dispuesta a ir más allá de lo voluntario cuando considera que los intereses nacionales están en juego.
El timing es particularmente delicado para Anthropic. La compañía presentó recientemente una solicitud de IPO y enfrenta la presión de demostrar a los inversores que puede lanzar tecnología de vanguardia sin generar conflictos regulatorios de envergadura. Una desconexión ordenada por el gobierno, aunque sea breve, es exactamente el tipo de turbulencia que complica ese camino.

