Los renders anticipados dejan atrás los lentes individuales flotantes por una barra horizontal, en momentos donde Samsung viene siguiendo cada vez más de cerca las decisiones de diseño de Apple. (Fuente: Android Authority)
Los últimos rumores y filtraciones en torno al Samsung Galaxy S27 Ultra generaron bastante revuelo. Los primeros renders muestran una barra de cámara horizontal y ancha que atraviesa la parte trasera del teléfono, reemplazando los lentes individuales flotantes que Samsung usó durante años, en un cambio que además luce sospechosamente parecido a cierto modelo Pro de Cupertino.
La reacción popular ante la filtración es la que cualquiera esperaría: el teléfono luce como una imitación barata del iPhone. Samsung pasó media década construyendo un diseño minimalista y reconocible, y dejar eso atrás por una gran plataforma de cámara significa resignar parte de la identidad visual que hizo tan reconocible al Galaxy Ultra.
Hay una razón funcional detrás del cambio: los accesorios magnéticos simplemente no funcionaban bien con el diseño de cámara anterior, ya que los anillos individuales elevados de los lentes interferían con los discos de carga magnética y las billeteras adheribles. Eso obligaba a los usuarios a depender de fundas de terceros con anillos magnéticos integrados si querían sumarse al ecosistema de accesorios tipo MagSafe. Si Samsung quería soporte nativo para Qi2 con carga magnética integrada, tenía que repensar la parte trasera del teléfono. Pero eso no significa que necesitara copiar exactamente la misma dirección visual que su mayor competidor: hay ejemplos de otros celulares con soporte Qi2 que no imitan la apariencia del iPhone, como el propio Google Pixel 11 Pro.
El rediseño del S27 Ultra encajaría además dentro de un patrón más amplio: cuando empezaron a circular rumores sobre un iPhone ultra delgado, rápidamente aparecieron filtraciones sobre un teléfono delgado propio de Samsung, y así llegó el Galaxy S25 Edge. Cuando trascendió que Apple exploraba una relación de aspecto más ancha para sus futuros plegables, Samsung empezó a inclinarse hacia pantallas de tapa más anchas en sus propios dispositivos, y así llegó el Galaxy Z Fold 8 con su relación de aspecto más ancha.
El fenómeno no es exclusivo de Samsung: todo el ecosistema Android parece estar atravesando una crisis de identidad, en un intento por atraer a usuarios que migran desde iPhone que termina eliminando de a poco las particularidades que hacían distinto al hardware Android. Samsung con su hoja de ruta de diseño de hardware, y Google, en menor medida, con funciones como Camera Looks, parecen apuntar al mismo objetivo: construir un iPhone, pero que corra Android.
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