En nuestra columna semanal de ciberseguridad solemos advertir sobre cómo las tácticas de los ciberdelincuentes evolucionan tan rápido como la tecnología. En las últimas semanas, hemos puesto el foco en una modalidad que no para de crecer y que pone en riesgo tanto los datos personales como las finanzas de los usuarios: las falsas ofertas de empleo.
Si bien históricamente este tipo de engaños circulaba de forma masiva mediante mensajes de texto o chats, hoy los estafadores están subiendo el nivel al utilizar LinkedIn como puerta de entrada para ganar una falsa legitimidad antes de desviar a las víctimas hacia plataformas menos moderadas como WhatsApp o Telegram.
Las 3 señales de alerta para identificar un empleo falso
Para ayudar a nuestra comunidad a detectar estas trampas a tiempo, sintetizamos las tres señales principales que debemos vigilar en cualquier proceso de selección sospechoso:
- El falso reclutador en LinkedIn: Te contacta un supuesto mánager de Recursos Humanos cuyo perfil suele tener inconsistencias evidentes: fue creado hace muy pocos días, carece de publicaciones o actividad real, y busca derivarte de inmediato a un chat privado.
- El pago por adelantado: Tras una supuesta entrevista exitosa, te comunican que fuiste seleccionado, pero te exigen una transferencia de dinero bajo el argumento de «gastos administrativos» o para cubrir el envío de los equipos de trabajo. Ninguna empresa legítima cobra para contratar a su personal.
- Phishing corporativo: Envío de enlaces fraudulentos que imitan a la perfección portales de empleo oficiales o sitios corporativos con el único objetivo de robar credenciales, contraseñas y documentación personal.
Prevención y concientización
La regla de oro sigue siendo la misma: nunca compartas tu CBU, datos bancarios ni envíes fotos de tu DNI a perfiles o contactos no verificados en redes sociales.
¿Te contactaron recientemente con una oferta de este tipo? ¿Qué excusas utilizaron? Te leemos en los comentarios para seguir construyendo una comunidad digital más segura.

