El estreno de The Odyssey, de Christopher Nolan, disparó una ola de sitios falsos que ofrecen descargas piratas de la película para instalar malware capaz de robar contraseñas y datos bancarios, aprovechando que todavía no está disponible en plataformas legales (Fuente The Independent).
El estreno de The Odyssey, la última película de Christopher Nolan, se convirtió rápidamente en uno de los lanzamientos más comentados del año, pero también en una oportunidad para los ciberdelincuentes. Como la película todavía no está disponible en ninguna plataforma de streaming ni descarga legal, cualquier sitio que ofrezca una copia gratuita es, prácticamente por definición, una trampa.
Según investigaciones de firmas de ciberseguridad, los estafadores empezaron a montar páginas de descarga falsas apenas horas después del estreno en cines, aprovechando la enorme demanda de gente buscando ver la película desde su casa por fuera de los canales oficiales. El mecanismo de engaño varía según el sitio. Algunos muestran una ventana emergente que asegura que falta un componente en el navegador y ofrece un botón para «solucionarlo», que en realidad redirige a través de una cadena de publicidad que puede terminar en extensiones falsas, estafas de soporte técnico o más malware.
Otros sitios directamente ofrecen un archivo que aparenta ser la película, con un ícono de reproductor de video para parecer inofensivo, pero que en realidad es un programa ejecutable. Al abrirlo, instala malware capaz de robar contraseñas guardadas, datos bancarios y otra información sensible almacenada en el navegador. Las investigaciones identificaron a Lumma Stealer como uno de los programas maliciosos más usados en esta campaña específica, diseñado justamente para capturar ese tipo de información y enviarla a los atacantes.
Los especialistas remarcan que se trata de un mecanismo ya conocido, que los ciberdelincuentes repiten cada vez que se estrena una película muy esperada; el año pasado usaron la misma estrategia con Mission: Impossible – The Final Reckoning. El esquema funciona porque no requiere ninguna vulneración técnica sofisticada, sino simplemente aprovechar la ansiedad de la gente por ver un contenido que todavía no está disponible legalmente.
La recomendación frente a este tipo de campañas es simple: recurrir siempre a plataformas de streaming legítimas y evitar por completo los sitios de descarga pirata. Si un archivo que dice ser una película pide instalar algo, «arreglar» el navegador o ejecutar un programa para poder verse, lo más seguro es cerrarlo de inmediato. Un archivo de video real se abre directamente en un reproductor y nunca necesita permiso para ejecutarse como si fuera un programa.
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