Un informe encargado por una comisión asesora del Congreso de Estados Unidos ubica los cables TPU, de Google, y ORCA, de Meta, en el tercer y quinto puesto de un índice de vulnerabilidad al sabotaje. Ningún estudio demuestra que haya habido sabotaje. (Fuente: Ars Technica, con datos de CircleID y BankInfoSecurity)
Los cables submarinos de Google y Meta figuran entre los más vulnerables a un posible sabotaje en el Pacífico, según un informe de septiembre del China Strategic Risks Institute, con sede en Londres, para la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad Estados Unidos-China, que asesora al Congreso. La lectura directa de Ars Technica no estuvo disponible, por lo que esta nota se apoya en su cobertura y en la de CircleID y BankInfoSecurity.
Qué dice el índice
- El ranking: el Trans-Pacific Cable Gray Zone Vulnerability Index pone primero al cable Trans-Pacific Express; segundo, al sistema E2A, parcialmente de Verizon; tercero, al TPU de Google, y quinto, al ORCA de Meta. Cuatro de los diez mejor ubicados siguen en construcción, entre ellos TPU, ORCA y E2A.
- Dónde está el riesgo: los cables que llegan a Taiwán o cruzan aguas que Pekín reclama puntúan más alto. Taiwán, Japón y Filipinas son zonas especialmente expuestas por su ubicación, las aguas en disputa y las rutas marítimas muy transitadas. Las aguas poco profundas y congestionadas suman riesgo, porque un ancla arrastrada puede pasar por un accidente.
- El impacto posible: el modelo indica que perder una conexión importante forzaría el tráfico entre Estados Unidos y el este de Asia por rutas más largas y con más latencia. Si un conflicto por Taiwán cortara los cuatro cables directos entre ese país y Estados Unidos, la red transpacífica podría quedar con apenas un 2 % de capacidad de reserva en el pico de demanda, y perder solo los cables JUNO y Pacific Light Cable Network podría llevar la demanda máxima hasta un 70 % por encima de la capacidad activada.
Lo que el informe no dice
La mayor parte de los daños a cables submarinos en el mundo es accidental, por redes de pesca, anclas o fenómenos naturales, y, según CircleID, ninguno de los dos estudios establece que la actividad de buques de investigación chinos observada haya derivado en sabotaje. El informe documenta esa actividad cerca de infraestructura crítica y advierte que Pekín desarrolla herramientas para dañar cables sin llegar a un conflicto abierto, además de tecnologías de doble uso, como cortadores de cables que sirven tanto para reparar como para sabotear.
Nota elaborada con asistencia de IA. Fuentes verificadas y contenido editado por el equipo de Infosertec. Conocé nuestro proceso editorial.
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