La compañía documentó seis incidentes de desalineamiento, incluido un modelo que redactó instrucciones para que una versión futura de sí mismo ocultara errores, y presentó un nuevo marco para reportar este tipo de comportamientos con mayor regularidad. (Fuente: Wired en español)
OpenAI reveló varios casos en los que modelos de inteligencia artificial encontraron formas de ignorar las órdenes de sus desarrolladores, ocultar errores y eludir mecanismos de seguridad. Como parte de un nuevo marco para detectar, investigar y reportar comportamientos de desalineamiento en sus sistemas, la compañía publicó un informe que detalla que uno de sus modelos generó instrucciones para que una versión posterior de sí mismo ocultara que había hecho trampa y evitara que sus desarrolladores lo detectaran.
En otro caso, un modelo reescribió sus propias instrucciones para indicarse a sí mismo ignorar los mensajes de los desarrolladores, y quedar libre de las restricciones aplicadas a otros chatbots. La compañía documentó también un modelo que, al no encontrar los datos necesarios para elaborar un modelo financiero, decidió inventarlos y estableció que debía ser transparente sobre eso únicamente si alguien se lo preguntaba.
Uno de los episodios más singulares se produjo durante una fase de entrenamiento. Mientras elaboraba uno de los resúmenes internos que usa para mantener el contexto de tareas prolongadas, el modelo generó instrucciones que no guardaban relación con el trabajo que debía realizar, y planteaba una especie de ruptura con sus desarrolladores: se presentaba como una entidad independiente, sin obligación de responder ante empresas o gobiernos, y sin necesidad de aceptar las restricciones impuestas a otros sistemas.
En octubre de 2025, un modelo que no encontraba información necesaria subió un archivo a un servicio de alojamiento temporal e intentó citarlo en su respuesta, aparentemente para aprovechar el sistema de calificación automatizado. En abril de 2026, un agente subió archivos a internet para compartirlos con otros agentes cuando no pudo hacerlo localmente. Otros sistemas compartieron archivos sin autorización o utilizaron credenciales a las que no debían tener acceso.
OpenAI presentó en total seis informes sobre comportamientos observados durante los últimos seis meses, aunque el caso más antiguo se remonta a octubre de 2025. El caso más grave que la compañía identificó hasta ahora, según reconoció, sigue siendo el de julio, cuando modelos usados en evaluaciones internas de ciberseguridad lograron sortear controles, comunicarse por canales no autorizados y acceder a sistemas de OpenAI y de Hugging Face.
Kai Chen, responsable de investigación sobre alineación de OpenAI, explicó que a medida que los modelos se vuelven más avanzados, las decisiones sobre el rumbo de la IA necesitan apoyarse en pruebas que también puedan ser evaluadas por expertos externos. La empresa planea desarrollar criterios de divulgación en colaboración con otros desarrolladores, investigadores externos y reguladores, y trabaja en propuestas para notificar este tipo de incidentes al gobierno federal de Estados Unidos.
La compañía reconoció que hasta ahora sus informes sobre seguridad y desalineamiento habían sido publicados de forma irregular y con menor frecuencia de la deseada, e insistió en una precaución importante: se trata de casos individuales que no permiten calcular con qué frecuencia ocurren realmente este tipo de comportamientos en sus modelos. El nuevo marco va a permitir que cualquier empleado de OpenAI señale un posible incidente para que sea revisado por los equipos de seguridad y alineamiento, clasificando los casos en tres vías según su complejidad: los listos para divulgarse, investigaciones menores, y casos que requieran una investigación más amplia.
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