La inteligencia artificial generativa ha dejado de ser una promesa tecnológica para convertirse en una tecnología de propósito general, marcando un punto de inflexión en la economía global. Así lo analizó Marina Bericua, Directora de Asuntos Públicos, Externos y Legales de Microsoft CELA, durante la presentación de los últimos datos del Informe Global de Difusión de Inteligencia Artificial.
Acceso al Informe presentado por Microsoft, en formato PDF
Una adopción exponencial
Los datos compartidos por Bericua son contundentes: más de 1.200 millones de personas ya utilizan IA generativa en el mundo, con un crecimiento interanual del 43%.
Para la ejecutiva de Microsoft, la clave para entender esta disrupción es compararla con hitos históricos como la imprenta o la electricidad. «Estas tecnologías de propósito general no son de nicho; transforman transversalmente todas las industrias, desde el agro y la energía hasta la economía del conocimiento», afirmó durante el encuentro.
El caso Argentina y la estrategia de adopción
Uno de los puntos más debatidos fue el lugar que ocupa nuestro país en este nuevo ecosistema. Bericua destacó que, a diferencia de lo que se suele pensar, el éxito en esta carrera no depende exclusivamente de ser el creador de los modelos fundacionales, sino de la capacidad de los países para implementar estrategias de adopción ágiles y transversales.
«Argentina tiene una oportunidad central. La economía del conocimiento atraviesa todas nuestras industrias, y la IA actúa como un apalancamiento fundamental», señaló. Según los datos del informe, Latinoamérica se posiciona de manera competitiva respecto al resto del Sur Global, y Argentina muestra niveles de adopción que invitan al optimismo si se logra articular la estrategia correcta.
Productividad y el desafío del talento
Uno de los hallazgos más interesantes del informe se centra en el sector de desarrollo de software, que registró un aumento del 78% en la producción gracias a la integración de herramientas de IA.
Sin embargo, el informe advierte sobre una brecha creciente: la necesidad de capacitación y reskilling. Bericua fue enfática al señalar que «lo que realmente está faltando es el upskilling pensado para estas reconversiones». El desafío, por lo tanto, recae en la colaboración público-privada para diseñar sistemas educativos que respondan a la velocidad que exige la tecnología.
Las claves del informe:
- Alcance: El 17.8% de la población laboralmente activa a nivel mundial ya emplea estas herramientas.
- Metodología: El estudio, realizado por el AI Economy Institute (que integra académicos de instituciones como el Banco Mundial), utiliza telemetría anonimizada y agregada para medir el uso real, alejándose de los índices teóricos.
- La gran oportunidad: Países que no necesariamente lideran las potencias económicas mundiales están logrando un «salto» (leapfrog) gracias a la implementación inteligente de estas tecnologías.
En conclusión, la inteligencia artificial no viene a reemplazar habilidades, sino a potenciar la curiosidad y la capacidad de aprendizaje de los profesionales. El desafío para Argentina y el resto de la región es claro: pasar de la adopción pasiva a una estrategia activa que promueva el desarrollo inclusivo.
















