Una coalición de agencias de ley y empresas tecnológicas, incluyendo Apple, Google, Meta y Microsoft, desarticuló la infraestructura de redes de fraude masivo operadas desde Cambodia, Laos y Birmania. 63 personas fueron arrestadas y se congelaron más de 3,8 millones de dólares en criptomonedas (Fuente Securityweek).
Una de las operaciones anticibercrimen más amplias del año acaba de dar a conocer sus resultados. La operación denominada «Disruption Week» reunió al Grupo de Trabajo contra Centros de Estafa del Departamento de Justicia de EE.UU., la Policía Real de Tailandia, fuerzas de seguridad globales y empresas como Apple, Coinbase, Google, Meta, Microsoft, Silent Push, SpaceX, TRM Labs y Zenlayer.
Los números del golpe son contundentes. Como parte de la operación, se desarticularon más de 1,4 millones de cuentas de redes sociales, páginas y grupos en Facebook e Instagram, cuentas de Microsoft y kits de Starlink utilizados por las redes delictivas. Además, 63 individuos involucrados en actividades de fraude fueron arrestados, se interrumpió el tráfico de direcciones IP maliciosas y conexiones de red, y se decomisaron servidores e infraestructura de alojamiento asociada.
El modelo de negocio detrás de estas redes criminales combina trata de personas con fraude digital a escala industrial. Las operaciones apuntaban a numerosos esquemas de fraude operados desde complejos de escala industrial en Cambodia, Laos y Birmania. Los estafadores atraían trabajadores a Tailandia con promesas de empleos técnicos bien remunerados, luego les confiscaban sus documentos de identidad y los traficaban hacia los complejos, donde los obligaban a ejecutar operaciones de fraude contra entidades en EE.UU. y el exterior.
El impacto financiero también quedó documentado. La operación derivó en cargos criminales contra individuos involucrados en fraude de inversión en criptomonedas en Birmania, y en la congelación de más de 3,8 millones de dólares en activos de criptomonedas vinculados a las redes criminales.
La fiscal Jeanine Ferris Pirro resumió el alcance del logro: «Disruption Week muestra lo que es posible cuando los gobiernos y la industria privada enfocan sus esfuerzos en conjunto: millones de cuentas de estafa interrumpidas y redes criminales expulsadas de las plataformas de internet estadounidenses de las que dependen.» La operación marca un precedente importante en la coordinación entre el sector público y las grandes tecnológicas para enfrentar el cibercrimen transnacional organizado.

