El Pentágono ha firmado acuerdos con OpenAI, Google, Microsoft y Nvidia para llevar la inteligencia artificial a entornos militares clasificados, expandiendo su uso operativo y estratégico mientras corta lazos con Anthropic (Fuente WSJ).
El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha dado un paso firme para integrar herramientas de inteligencia artificial en las operaciones diarias, abarcando el análisis, la logística y el procesamiento de datos a gran escala. Esta iniciativa busca asegurar una ventaja competitiva frente a la competencia geopolítica actual.
Para lograrlo, la infraestructura y el tipo de modelo de software juegan un papel fundamental. Microsoft, Amazon y Oracle proporcionan los entornos de nube seguros que permiten desplegar las herramientas sin necesidad de construir infraestructura desde cero. Por otro lado, la participación de Nvidia y la startup Reflection AI marca una clara preferencia estratégica por el software de código abierto; su transparencia permite a los expertos en defensa inspeccionar y modificar los sistemas según las necesidades operativas específicas.
Este nuevo panorama de proveedores se consolidó tras una disputa contractual con Anthropic, cuyos modelos fueron excluidos de las operaciones al ser catalogados como un riesgo para la cadena de suministro. A pesar de la importante expansión de estas herramientas, las compañías involucradas en los acuerdos han dejado en claro que sus tecnologías no serán utilizadas para la vigilancia masiva ni para la creación de sistemas de armas autónomas, manteniendo las operaciones bajo la supervisión del Departamento de Defensa.

