En una votación histórica, la Asamblea Nacional de Francia ha aprobado un proyecto de ley que prohíbe el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años. Bajo el lema «las mentes de nuestros hijos no están en venta», el gobierno de Emmanuel Macron busca proteger la salud mental de los adolescentes y combatir el ciberacoso con una medida que también veta el uso de teléfonos móviles en los institutos de secundaria.
Tras un intenso debate que culminó en la madrugada de este martes, los diputados franceses respaldaron la medida con 130 votos a favor y solo 21 en contra. El proyecto, impulsado por el presidente Macron bajo un procedimiento de urgencia, tiene como objetivo principal que la ley entre en vigor el próximo 1 de septiembre, coincidiendo con el inicio del nuevo ciclo escolar. De completarse su trámite en el Senado, Francia se convertiría en el segundo país del mundo —después de Australia— y el primero en Europa en imponer una restricción de edad tan estricta para el uso de plataformas digitales.
El mensaje del Elíseo ha sido contundente. «Las mentes y las emociones de nuestros hijos no están en venta ni para las plataformas estadounidenses ni para los algoritmos chinos», declaró Macron al defender la ley. La normativa obligará a las redes sociales a implementar sistemas de verificación de edad robustos y otorgará a las plataformas hasta el 31 de diciembre de 2026 para desactivar las cuentas existentes que pertenezcan a menores del límite establecido. Quedan excluidas de esta prohibición las enciclopedias online y las herramientas de carácter puramente educativo.
A pesar del amplio apoyo político, la medida no está libre de críticas. Sectores de la oposición y algunas asociaciones de internautas cuestionan la viabilidad técnica de la prohibición, señalando que los adolescentes podrían utilizar métodos como el maquillaje para engañar al reconocimiento facial o el uso de VPNs para saltarse los bloqueos geográficos. No obstante, el Gobierno francés insiste en que es necesario establecer un «límite social claro» para frenar problemas como la ansiedad, el insomnio y la falta de autoestima derivados del uso excesivo de pantallas.

