Un nuevo informe de investigación ha desatado una tormenta sobre Meta. Según se revela, contratistas externos de la compañía han tenido acceso a vídeos extremadamente personales e íntimos grabados por los usuarios de las Ray-Ban Meta. El escándalo pone en duda las promesas de privacidad de Mark Zuckerberg y revela que la Inteligencia Artificial de las gafas depende de una «supervisión humana» mucho más invasiva de lo que se admitía oficialmente (Fuente SVD.se).
El problema reside en el proceso de entrenamiento de la IA multimodal de las gafas/anteojos. Para que el dispositivo pueda «entender» lo que el usuario está viendo y responder preguntas en tiempo real, Meta utiliza a revisores humanos para etiquetar y corregir las interpretaciones de la IA, pero el sistema de filtrado parece haber fallado estrepitosamente.
¿Cómo se filtraron los vídeos?
El informe detalla que los revisores no solo analizan imágenes de monumentos o textos, sino secuencias de vídeo completas grabadas en la privacidad del hogar:
- Escenas en el dormitorio y baños: Los empleados encargados de «mejorar la precisión de la IA» reportaron haber visto contenido sexualmente explícito y situaciones cotidianas de alta vulnerabilidad que los usuarios grabaron accidentalmente o por error al activar los comandos de voz.
- Falta de anonimización: Aunque Meta afirma que los datos están cifrados, los revisores indicaron que a menudo es posible identificar la ubicación o la identidad de las personas a través de objetos personales o fotos familiares visibles en el fondo de los vídeos.
- Contratación externa: Gran parte de este trabajo de etiquetado se realiza a través de empresas subcontratadas en países con regulaciones de protección de datos menos estrictas, lo que aumenta el riesgo de filtraciones.
La respuesta de Meta: «Es parte del entrenamiento»
Meta ha salido al paso de las críticas asegurando que los usuarios aceptan estos términos al activar las «Funciones de IA» en la configuración de la app Meta View. Según la empresa:
«Una fracción mínima de las interacciones es revisada por humanos para garantizar la seguridad y precisión del sistema. Los usuarios pueden optar por no participar en el programa de mejora de productos en cualquier momento».
Sin embargo, grupos de defensa de la privacidad argumentan que la opción para desactivar esta revisión está «oculta» bajo menús complejos y que la mayoría de los compradores no son conscientes de que un extraño podría estar viendo lo que ellos ven a través de sus gafas.
Un golpe a la tecnología «Wearable»
Este escándalo llega en un momento de máxima expansión para los dispositivos de IA vestibles. Mientras Samsung y Qualcomm presentan sus nuevos chips para smartwatches y gafas/lentes en el MWC 2026, el caso de Meta recuerda el peligro inherente de llevar cámaras y micrófonos permanentemente conectados a la nube.
Expertos en ciberseguridad recomiendan a los usuarios de las Ray-Ban Meta desactivar la opción de «Almacenamiento de interacciones de voz e imagen» en los ajustes de privacidad para evitar que sus momentos más íntimos acaben en la pantalla de un revisor al otro lado del mundo.

