YouTube ha dado un paso polémico que afecta directamente a la experiencia de usuario en navegadores como Firefox, Edge o Safari. Google ha implementado una nueva tecnología de reproducción optimizada que, por ahora, solo es totalmente compatible con Chrome, provocando ralentizaciones y errores en la competencia a menos que se cuente con una suscripción Premium (Fuente Piunikaweb).
La integración entre los servicios de Google es cada vez más estrecha, a veces a costa de la competencia. Según los últimos reportes, usuarios de navegadores que no utilizan el motor Chromium (o incluso aquellos que sí lo usan pero no son Chrome) han comenzado a experimentar tiempos de carga más largos y una mayor degradación en la calidad del video. El motivo parece ser la implementación de un nuevo códec de video y un sistema de «buffering inteligente» que Google ha optimizado exclusivamente para su propio navegador.
La controversia aumenta al descubrir que esta «limitación técnica» desaparece para los usuarios de YouTube Premium. La compañía parece estar utilizando esta optimización como un incentivo de pago: o utilizas Google Chrome para tener la mejor velocidad gratuita, o pagas la suscripción mensual para que el servicio funcione correctamente en cualquier otro navegador. Aquellos que prefieren la privacidad de Firefox o la integración de Safari en Mac se encuentran ahora con una experiencia «de segunda clase» que incluye tirones en la imagen y un mayor consumo de batería.
Desde Google defienden que estos cambios son necesarios para soportar las nuevas resoluciones 8K y las funciones de inteligencia artificial integradas en el reproductor. Sin embargo, asociaciones de internautas ya califican este movimiento como una estrategia de competencia desleal para forzar a los usuarios a volver a Chrome. Si has notado que YouTube va lento en tu navegador habitual, ya sabes la razón: Google está priorizando su ecosistema y empujando a los usuarios hacia su modelo de suscripción para recuperar la fluidez perdida.

