Una falla masiva en los servicios de Microsoft ha dejado a empresas y usuarios particulares en todo el mundo sin acceso a herramientas críticas como el correo electrónico de Outlook y el almacenamiento en la nube de OneDrive. La compañía ha confirmado que se trata de un problema de conectividad que afecta a gran parte de su ecosistema de productividad, generando interrupciones en la jornada laboral a nivel global.
Desde las primeras horas de este jueves, los reportes de fallos en el servicio de Microsoft 365 comenzaron a inundar las redes sociales y portales de monitoreo como Downdetector. Los usuarios informan que no pueden enviar ni recibir correos electrónicos, y que las aplicaciones de escritorio y web de Teams no permiten la conexión a reuniones o el intercambio de archivos. Según los datos técnicos, el problema parece estar relacionado con un cambio en la configuración de la red de Microsoft que ha bloqueado el tráfico hacia sus centros de datos en diversas regiones.
Microsoft, a través de sus canales oficiales de soporte, ha reconocido la situación y asegura que ya se encuentran trabajando en la solución. «Estamos investigando un problema que impide a los usuarios acceder a múltiples servicios de Microsoft 365. Hemos identificado la posible causa raíz y estamos en proceso de revertir una actualización de red reciente para restaurar el servicio», señaló la empresa en un breve comunicado. A pesar de los esfuerzos, la recuperación ha sido lenta y muchos departamentos de IT han tenido que activar protocolos de emergencia.
Este apagón digital pone de relieve la enorme dependencia de la infraestructura corporativa global hacia los servicios en la nube de un solo proveedor. Sectores como la banca, la educación y la salud han reportado dificultades para operar con normalidad durante el tiempo que ha durado la caída. Se recomienda a los usuarios afectados evitar intentos repetidos de inicio de sesión, ya que esto podría saturar aún más los servidores mientras se restablece la normalidad de forma escalonada.

