El máximo responsable de la división móvil de Samsung ha evitado garantizar que los precios de sus futuros dispositivos se mantengan estables. El incremento en los costos de los componentes, especialmente los procesadores avanzados y las funciones de inteligencia artificial, pone en duda el valor final de la próxima serie Galaxy (Fuente Reuters).
TM Roh, el jefe de la división de comunicaciones móviles de Samsung, ha generado incertidumbre entre los usuarios al no descartar un posible ajuste al alza en los precios de los próximos lanzamientos de la marca. Según el ejecutivo, la industria enfrenta presiones inflacionarias significativas y un encarecimiento en la cadena de suministros que hace cada vez más difícil sostener los márgenes de beneficio actuales sin trasladar parte del costo al consumidor final.
Uno de los factores determinantes detrás de esta posible subida es el costo de los nuevos procesadores de gama alta, como el Snapdragon 8 Gen 4 (o Gen 5 según el mercado), que integran capacidades de procesamiento superiores para IA. Además, la firme apuesta de la compañía por «Galaxy AI» requiere hardware más robusto y costoso, lo que eleva el presupuesto de fabricación de cada unidad. Aunque Samsung ha intentado optimizar sus procesos, la sofisticación técnica de los nuevos modelos parece empujar la etiqueta de precio hacia niveles más elevados.
Esta noticia llega en la antesala de la presentación de la nueva familia Galaxy S, lo que ha encendido las alarmas sobre si el modelo Ultra superará la barrera de precio de años anteriores. Por ahora, la empresa coreana se limita a señalar que buscarán ofrecer el «mejor valor posible», pero dejando claro que la tecnología de vanguardia y los costos de materiales actuales podrían reflejarse en la factura de los compradores este 2026.

