El estudio, realizado por la firma de edición de video Kapwing, analizó el comportamiento del algoritmo de YouTube (especialmente en Shorts) utilizando cuentas nuevas sin historial previo (Fuente Kapwing).
Puntos clave de la investigación:
- 21% de contenido basura: De los primeros 500 videos recomendados a un usuario nuevo, 104 (el 21%) fueron identificados como «AI Slop»: videos de baja calidad, creados casi íntegramente por IA para farmear vistas.
- 33% de «Brainrot»: Si se suma el contenido denominado brainrot (videos sin sentido, hipnóticos o de baja estimulación intelectual), la cifra sube a 1 de cada 3 videos.
- Un negocio millonario: Se identificaron 278 canales que publican exclusivamente este tipo de contenido. Juntos acumulan más de 63,000 millones de vistas y generan unos $117 millones de dólares anuales en ingresos publicitarios.
Impacto Global y España
El informe destaca que este no es un fenómeno aislado de una región, aunque algunos países lideran el consumo:
- Corea del Sur: Líder en visualizaciones de canales de IA basura.
- Pakistán: Segundo lugar en visualizaciones.
- Estados Unidos: Tercer lugar en consumo y suscriptores.
- España: El reporte arroja un dato curioso: España es el país #1 del mundo en número de suscriptores a estos canales de «AI Slop», a pesar de no ser el que más visualizaciones totales genera.
¿Qué es exactamente el «AI Slop»?
El artículo define este contenido como videos generados de forma descuidada por aplicaciones, que a menudo incluyen:
- Narraciones con voces sintéticas (clones de famosos o voces robóticas estándar).
- Imágenes o clips generados por herramientas como Sora o Veo sin coherencia narrativa.
- Títulos clickbait y temas absurdos diseñados únicamente para retener la atención el tiempo suficiente para activar la monetización.
El riesgo para YouTube
Los analistas advierten que esto podría degradar la confianza del usuario en la plataforma. Al ser el «estado por defecto» para usuarios nuevos o desconectados, YouTube corre el riesgo de convertirse en una «biblioteca de desechos digitales» donde el contenido humano genuino queda sepultado bajo el volumen masivo de la IA.

