La evolución de las redes móviles ha sido un fascinante viaje a lo largo de las décadas. Comenzando con la primera generación en la década del 80, que introdujo la telefonía móvil analógica, hasta la actualidad con la quinta generación, cada avance ha representado un salto cuántico en términos de velocidad, capacidad y aplicaciones posibles.

El 1G sentó las bases, permitiendo las comunicaciones inalámbricas por voz, aunque con limitaciones significativas en términos de calidad y capacidad de red. La transición al 2G en la década del 90 introdujo la conmutación digital, mejorando la calidad de las llamadas y permitiendo servicios de mensajes de texto. Por su parte, el 3G marcó un cambio hacia la transmisión de datos, facilitando la navegación web.
El salto al 4G luego del 2010 representó un cambio paradigmático al ofrecer velocidades de conexión significativamente más rápidas para internet móvil, facilitando la transmisión de contenido multimedia en tiempo real. Sin embargo, la llegada del 5G, con velocidades de descarga impresionantes, latencia mínima y una capacidad masiva de conexión, ha habilitado el uso de una gama de aplicaciones que van desde la realidad virtual hasta la automatización industrial.
Velocidades de conexión
Uno de los aspectos más destacados al comparar el 4G y el 5G es la velocidad. A pesar de haber sido una mejora notable en su momento, el 4G enfrenta limitaciones en términos de velocidad cuando se le compara con su sucesor. Mientras que las velocidades de descarga del 4G rondan los 100 Mbps en condiciones ideales, el 5G se presenta como un gigante tecnológico al superar los 20 Gbps.
La velocidad del 5G es especialmente evidente al realizar tareas como descargar videos en resolución 4K o participar en juegos en línea de alta calidad. La llegada del 5G a Argentina permitirá manejar grandes volúmenes de datos de manera instantánea, abriendo las puertas a aplicaciones y servicios que antes eran impensables debido a limitaciones de velocidad.
Reducción de la latencia
Definida por el tiempo que tarda un dispositivo en enviar datos a otro punto y recibir una respuesta, la latencia es otra de las diferencias entre el 4G y el 5G. Mientras que la cuarta generación tiene una latencia que oscila entre 20 y 30 milisegundos, el 5G reduce drásticamente este tiempo a solo 1 milisegundo.
La capacidad del 5G para minimizar la latencia tiene un impacto directo en la calidad de las comunicaciones. En situaciones críticas, como en aplicaciones médicas o en la comunicación entre dispositivos IoT, esta generación marca la diferencia proporcionando una conexión casi instantánea.
Más dispositivos, menos congestión
La posibilidad del 4G para soportar cerca de 4.000 dispositivos por kilómetro cuadrado se ve ampliamente superada por el 5G, el cual permite la conexión de hasta 1 millón de dispositivos en la misma área.
En situaciones donde múltiples dispositivos compiten por el ancho de banda, el 5G gestiona eficientemente la carga de datos, garantizando un rendimiento consistente para cada dispositivo. Esto es esencial para aplicaciones críticas en tiempo real, como la conducción autónoma y la automatización industrial.
Implicaciones para empresas
El despliegue de la red 5G está en marcha en diferentes regiones del mundo, con operadores de telecomunicaciones implementando gradualmente esta tecnología. En el ambiente empresarial, el 5G presenta oportunidades y desafíos que deben ser evaluados.
En la actualidad, varias ciudades y áreas metropolitanas disfrutan de cobertura 5G y se espera que esta expansión se consolide en los próximos años. Para las empresas, prepararse para la llegada del 5G implica adaptar la infraestructura de IT, pero también comprender cómo esta tecnología puede impulsar a la compañía.
El despliegue del 5G implica la instalación de estaciones base más pequeñas y frecuentes, mejorando la cobertura y la capacidad en áreas urbanas y suburbanas. Asimismo, se deben considerar la actualización de redes internas y dispositivos para aprovechar al máximo el potencial de esta tecnología.
Transformando la forma de hacer negocios
Las aplicaciones empresariales que dependen de una conexión rápida y confiable experimentarán un impulso significativo con la llegada del 5G. Un ejemplo destacado es el sector de la fabricación. La posibilidad de automatizar procesos, respaldada por la conectividad 5G, permite un control más preciso y eficiente de las operaciones.
La realidad aumentada y la virtual también encuentran un terreno fértil en entornos empresariales gracias a la capacidad del 5G para ofrecer experiencias sin interrupciones. Desde reuniones virtuales más realistas hasta entrenamiento de empleados basado en RV, las posibilidades son múltiples.
Las empresas que comprendan y aprovechen estas capacidades emergentes estarán mejor posicionadas para impulsar la innovación, mejorar la eficiencia operativa y mantenerse a la vanguardia del mercado.

